Julio 2021
A finales de julio soñé que la iglesia y yo íbamos en un autobús escolar muy grande porque había muchísimos hermanos en Cristo. Me di cuenta que íbamos subiendo por la montaña donde habitamos todos, la montaña de Dios Padre, nuestra Roca.Cuando digo la iglesia me refiero a que había muchos hermanos de distintas denominaciones, congregaciones y sitios que he conocido y muchísimos más que no conozco aún, conmigo en ese autobús. Sin embargo había un aire de hermandad en el autobús, yo sabía sin que alguien me lo dijera que, estaba con mis hermanos en Cristo.
E íbamos adorando y alabando a Dios a todo pulmón y riendo con mucha alegría y gozo. Cuando me asome por la ventana vi que el Río que baja del Trono de Dios estaba a nuestra mano derecha y estábamos pasando por sobre un puente en el camino que bordea la montaña, entonces mire del otro lado a la izquierda y hacia arriba y vi que de la parte de arriba del Río se abrió una vertiente.
Y esa vertiente tiene Voluntad Propia, porque el Río está Vivo, este Río no es simplemente agua, al igual que el otro sueño donde me caí hacia arriba, está agua es Cristal Líquido, es decir su composición química y consistencia es diferente a lo que comúnmente podríamos denominar agua.
La vertiente venía directo hacia nosotros, tenia forma de varias olas de Cristal Líquido y venia riéndose con nosotros los del autobús, se reía como un niño inocente y juguetón, su risa dan ganas de reír con la Ola de Cristal Líquido, porque es una risa franca, alegre y gozosa, que contagia el alma de amor y alegría.
Era del color más transparente y puro que ustedes se puedan imaginar, pero más transparente y pura aún que la que ustedes se están imaginando en este momento. Permitía ver totalmente y sin ninguna distorsión de forma todo lo que había del otro lado de la Ola.
Entonces la Ola de Cristal Líquido Pura, se dirigió al lateral izquierdo del autobús y nos empujo al lado derecho donde estaba el Río y nosotros contentos caímos al cause principal del Río que baja del Trono de Dios, y ya no estábamos en el autobús sino que estábamos en el Río jugando y echándonos agua unos a otros y nadando cuesta arriba y más profundo.
Entonces de repente llegamos a una curva en la subida del Río y ya no estábamos en el Río sino que estábamos en una cola en el salón de clases de otro sueño, (en este salón de clases he estado varias veces, allí me han dado clases sobre qué hacer y qué decir, allí me dieron el torbellino que me rodea y gira a mi alrededor con palabras de la biblia y cuando necesito una palabra para alguien un papelito se pega a mi vestido y sé que es lo que tengo que decir o hacer).
En la cola antes de entrar al salón de clases, había un mostrador donde dos ángeles nos dieron un uniforme de gala azul rey con bordes y aplicaciones dorados, de distintas formas y tamaños para hombres y mujeres, entonces avanzamos hasta el catering dónde habían dos ángeles que nos sirvieron un montón de papeles con palabras deliciosas en una bandeja de plata.
De allí fuimos al salón de clases donde había pupitres, nos sentamos cada uno en su pupitre y nos comimos los papeles llenos de palabras de la bandeja de plata, estaban muy sabrosas, era como comer polvo de pan que se derrite al tocar la boca y saben dulce pero no empalagoso, no sé como describirlo, porque nunca he comido nada igual y no se los ingredientes de esa receta, pero estaba sabroso y rico. Lo único que se me ocurre para describir el sabor de esas palabras es Mana del Cielo.
Entonces me fije que había muchos hermanos en el salón de clases, había tantos de la Ciudad del Gran Rey como de la Congregación Cuadrangular Hechos29, estaban las parejas pastorales y muchos ministros conocidos como el decanos del Instituto Teológico Didaskalia el pastor José González, los hermanos Ender, Johana Bastidas Auxiliadora, entre muchos otros y el salón de clases se llama “Salón de Guerra”, había muchos hermanos que he visto en la congregación Hechos29 pero no me sé sus nombres, también había hermanos de la Ciudad del Gran Rey comiendo en sus pupitres, algunos comían parados porque estaban conversando unos con otros. Pero estábamos todos los llamados.
Luego a mitad de la mi comida, me llamo el director de la academia por los altoparlantes y me dijo María Teresa muchos son los llamados, pero no todos quieren aceptar el llamado, y me dijo acompaña a estos tres hasta la puerta porque no quieren estar aquí.
Y me levante y salimos los siete, los tres llamados que no querían asumir la tarea, tres ángeles armados con las alas en posición de vuelo y las espadas en las manos en posición de alerta, de hecho el que iba atrás llevaba la espada arriba como si fuera a herir a alguien. Avanzamos así: un ángel al frente uno a mi lado derecho y uno detrás del grupo.
Caminamos y salimos del edificio de la Ciencias y artes de la Guerra, el espacio exterior estaba conformado por un hermoso jardín floral y frutal con mucha diversidad de árboles, arbustos, plantas, flores muy hermosas y de brillantes colores, el jardín era dividido en dos por el Río que baja desde Él Trono de Dios y tiene un puente que comunica ambos lados del jardín.
A mano derecha estaban hermanas en Cristo de la Ciudad del Gran Rey, Amarilis y Nancy, ellas estaban adiestrando a un grupo y explicando algunas cosas, en todas partes habían sentados grupos estudiando distintas cosas, libros unos otros con arco y flechas, otros estudiando embestidas con la espada, otros adorando, otros alabando, todos estaban haciendo algo.
Una que estaba con el arco y la las flechas era a hermana Karen de Ruíz Pineda, ellas estaba parada en el medio explicando a un grupo como se ataca con arco y flecha, su carcaj es de cuero con incrustaciones de oro blanco y oro amarillo y sus flechas son de oro puro, y al lanzarlas se prenden en fuego. Ella tiene siete flechas de oro en su carcaj. Cuando tuve este sueño aún no conocía a la hermana Karen de Ruíz Pineda, ahora se quien es, ya que la conocí el martes 17-08-2021.
En el sueño la hermana Karen llevaba su cabello estaba suelto, lo tenía rizado y más largo de lo que lo tiene actualmente, estaba vestida con un traje de cuero marrón a juego de pantalón y chaqueta ajustado, con un sobretodo y guantes de cuero a juego, el traje tenia bordados de oro amarillo, también tenía una espada en la cintura.
Nosotros siete proseguimos nuestro camino hasta la puerta y cuando estábamos en el puente, ocurrieron tres cosas:
1.- Los que no aceptaron el llamado a trabajar para El Señor se estaban quejando así: “eso es mucho trabajo, no tienen ni idea en el lio que se están metiendo, a nosotros nos basta con la salvación”, entonces el Director de la Academia me dijo en mi cabeza ellos son salvos, pero no quieren trabajar para Dios, sólo les basta con el regalo de la salvación y de hecho ellos serán salvos pero no tendrán ningún galardón.
2.- Recordé en el sueño la prédica del hermano David Mavarez donde hablo de los galardones que recibiremos por servir en la Obra de Señor.
3.- Uno de los tres salientes me dijo tengo sed y saco un frasquito y bebió de su propia agua, y me dijo toma bebe, y yo tome y bebí, y en eso me di cuenta que era ajenjo verde lo que me había dado a tomar y no era El Agua de Cristal Líquido del Río que baja del Trono de Dios y me sentí mareada, por probar ese brebaje que el saliente me había dado! Y los tres salientes se reían de mí, mientras los tres ángeles hicieron un cerco alrededor de nosotros cuatro con sus alas, y sus espadas estaban alertas me miraban esperando expectantes sus instrucciones.
Y en ese momento me llene de enojo santo, y muy enojada les espeté: yo, no necesito beber ajenjo porque; yo tengo la Sangre de Cristo que tiene poder!!, estaba muy, muy enojada, y cuando dije la Sangre de Cristo, se me paso el mareo pero no el enojo, y les dije: la palabra de Dios dice que; aunque beban cosas mortífera ninguna les hará daño!! Y dirigiéndome a los ángeles les dije: sáquenlos!!!.
Cada ángel tomo a cada saliente por un brazo y volaron sacándolos por la puerta principal que esta al sur, cuando la abrieron pude observar el enorme contraste entre el exterior y el jardín, afuera era gris, opaco, lleno de humo, feo y contaminado, no hay comparación posible con el jardín donde estábamos.
Y cerraron la puerta, desde adentro podía escucharse el llanto y el crujir de dientes, los ruidos estaban amortiguados por las distintas actividades que estaban realizando los hermanos, pero del otro lado había gritos de desesperación, lloraderas y lamentos de la gente que se quedo por fuera.
Los tres ángeles volaron y se pararon a mi lado, aunque no me hablaron había expectación en sus miradas sobre qué haríamos a continuación, por mi parte le di la espalda a la puerta sur, pero en realidad a quienes les estaba dando la espalda fue a los tres salientes, y recordé que el Señor dice en Oseas 5:15 Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.
Los tres ángeles me miraban y se miraban entre ellos con una sonrisa de aprobación en sus labios y moviendo sus cabeza en señal de afirmación. Me acompañaron hasta el salón de Guerra, me senté en mi pupitre y seguí comiéndome mis papeles llenos de palabras. Me desperté de mi sueño cuando iba a buscar mi segunda bandeja de plata llena de papeles con palabras.
Hermana María Teresa Sojo
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